GIMP para Photoshoppers: cómo tunear Gimp y sentirse como en casa

Dulce nuevo hogar

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Primero lo primero

He escuchado a más de un diseñador multimedial decir que no se pasaría nunca a Linux porque se quedaría sin muchas herramientas a las que está acostumbrado… o que las gratuitas no están a la altura de las de pago. Este es un discurso muy extendido y familiar para muchos usuarios de Linux, y ya sabemos a quiénes interesa que sea replicado y aceptado como verdad.

Por lo tanto, debido a su leonino costo, la mayoría de los diseñadores se ven obligados a recurrir a la piratería (hablen con su círculo de colegas y averigüen cuántos de ellos se han comprado la suite de Adobe), siguiendo al pie de la letra una serie de pasos secuenciales para la instalación y crackeado del software, a desactivar su antivirus vulnerando su sistema (aunque solo sea por unos minutos) para poder hacer correr el keygen, y, en el caso de los usuarios menos expertos en informática, descargando paquetes falsos que instalan malware en su ordenador. Todo eso, existiendo programas igual de eficaces, por la suma de $0,00 e instalables en un solo clic.

Derribando mitos

Tal vez, en el pasado las herramientas gráficas de software libre hayan estado, en cuanto a funcionalidades, por detrás de las que hegemónicamente dominan el mercado hasta hoy, pero eso sería remontarnos a unos 10, 15 años atrás. Por suerte, la comunidad de desarrolladores y colaboradores ha crecido mucho en los últimos tiempos, lo que hace que las nuevas mejoras y bug-fixes lleguen más rápido.

Si bien GIMP (acrónimo de GNU Image Manipulation Program) es un especialista en imágenes de mapa de bits, no se limita sólo a eso, ya que permite, por ejemplo, importar y exportar trazos vectoriales .svg. Además, puede manejar algunos formatos no soportados por Photoshop de forma nativa como el .ico de Microsoft para íconos.

Trazo SVG importado por GIMP
Ejemplo de trazo SVG importado por GIMP. Archivo original creado en Inkscape.

En sí, GIMP es capaz de lo mismo que Photoshop, es sólo que algunas de sus herramientas se comportan de manera distinta y, aunque la lógica de trabajo es muy similar en ambos programas, implica una curva de aprendizaje empinada para los que vienen del coloso de Adobe. Pero eso es completamente normal, imaginen que el paradigma cultural hubiera sido el opuesto, y el software de cabecera de fotógrafos, diseñadores y maquetadores hubiese sido GIMP durante dos décadas y media. En primer lugar habría sido tempranamente superior a su competidor  en estabilidad, usabilidad y diseño, puesto que recibiría más feedback, reportes de bugs, donaciones y contaría con más programadores involucrados. Y, en segundo lugar, los usuarios que se pasasen a Photoshop también se sentirían un poco desorientados y frustrados al principio al ver que no encuentran tal o cual opción o herramienta en el lugar donde les dicta su modelo mental; les pasó a los mismos de Adobe con Fireworks, que estaba pensado exclusivamente para maquetadores web y acabó por ser un paria en la Creative Suite porque éstos ya se habían acostumbrado a Photoshop.

 

Allanando montañas

Ya que no podemos hacer nada por evitar dicha curva de aprendizaje más que armarnos de paciencia, intentaremos, al menos, hacer que el camino sea un poco menos cuesta arriba. Para ello, vamos a centrarnos en los principales motivos que espantan o frustran a los diseñadores cuando entran en contacto con GIMP por primera vez.

Temas

Quizás, el que salta a la vista de inmediato es su interfaz gráfica, y es cierto que el tema que viene por defecto es bastante invasivo, excesivamente colorido, y muchos de sus íconos no se parecen a nada que hayan visto antes. Solucionaremos esto rápidamente instalando una nueva skin:

Descarga Gimp 2.8 Dark & Light Themes

Todo lo que hay que hacer es descomprimir el archivo y copiar todas las carpetas en la ruta de los temas de GIMP. Si están en Linux abren su explorador de archivos y se paran sobre su Carpeta pesronal. Allí, presionan CTRL + H para mostrar los archivos y carpetas ocultos y siguen la ruta…

~/.gimp-2.8/themes/

…y allí pegan las carpetas que extrajeron.

Abren el programa (o lo cierran y vuelven a abrir si lo tuiviesen corriendo) y van a Editar > Preferencias > Tema. Allí encontrarán el tema recien instalado, en dos versiones: Dark y Light, con una variedad de esquemas de colores. Personalmente les recomiento la Light, ya que la Dark en algunas pestañas dificulta la legibilidad, y hay un problema con la visibilidad del texto de algunos botones de confirmación en los diálogos emergentes, dependiendo del tema que le hayamos puesto a nuestra distro Linux; en Windows y Mac, quizá esto no sea un problema. Pero si, aún así, se inclinan por el tema Dark, está muy bien, lo que importa es lo que nos sea cómodo a nosotros. El resultado para cada caso sería el siguiente:

Dark Theme

[liveatpompeii] (importada)-2.0 (Color RGB, 1 capa) 2880x1800 – GIMP_036

Light Theme

[liveatpompeii] (importada)-2.0 (Color RGB, 1 capa) 2880x1800 – GIMP_035

Existe también otra skin que respeta aun más el sistema de íconos nativos de Photoshop. Yo no la utilizo ya que, como expliqué antes, algunas herramientas hacen algo distinto, y esto puede confundir. Pero aquí se las dejo por si la quieren probar.

Descarga Psicons para GIMP

El procedimiento de instalación es el mismo, y se ve así:

[liveatpompeii] (importada)-1.0 (Color RGB, 1 capa) 2880x1800 – GIMP_034

Podemos ir a Editar > Preferencias > Caja de herramientas para cambiar la distribución de las mismas.

Atajos de teclado

Por último, nos quedaría configurar los atajos de teclado de manera que coincidan con los que utiliza Photoshop, para ello, descargamos este archivo…

Atajos de teclado (archivo de configuración)

…y lo pegamos dentro de la carpeta raíz de GIMP. Nos preguntará si queremos reemplazar el archivo existente y le decimos que sí; si queremos conservar la configuración de atajos original de GIMP para, en un futuro, restaurarla, en lugar de esto, le cambiamos el nombre por menurc-backup al que ya existe y ahora sí copiamos y pegamos el archivo que acabamos de descargar. ¡Volvemos a abrir GIMP y listo!. IMPORTANTE: el archivo no lleva extensión, debemos dejarlo tal y cómo está, si le añadimos extensión no fucionará.

Si uno o más atajos estuviesen en conflicto entre sí después de hacer esto, siempre podemos ir a Editar > Configuraciones de teclas y modificarlos manualmente

Sitio web de GIMP

Instalar desde una terminal:

  • Ubuntu/Debian: sudo apt install gimp
  • Fedora: sudo dnf install gimp
  • Archlinux: sudo pacman -S gimp

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