TRUCOS INKSCAPE: “Líneas con efecto de presión”

¿Alguna vez han visto esos iconos que sugieren un objeto con unas pocas líneas, cuyo trazo parece estar hecho con un pincel? Claro, y quizás si alguno es del palo del diseño gráfico hasta los haya tenido que realizar más de una vez. En Photoshop, Illustrator e incluso GIMP es muy fácil con tan solo “contornear trazado” (PS/AI) o “trazar ruta” (GIMP) utilizando el pincel como elemento, y tildando la opción “simular presión”, o “simular dinámica” en el caso de GIMP; no voy a extenderme sobre esto, hay un sinfín de tutoriales allá fuera (bajo la luna gris).

En Inkscape no contamos con tal opción, pero esto no significa que no se pueda realizar, solo que el método para hacerlo quizás no parezca el más intuitivo, sin embargo, es igual de efectivo.

 

Preparando el terreno

Lo primero será elegir una imagen bien concreta y simple, ya que vamos a realizar trazos sobre ella y necesitamos valernos de la menor cantidad posible de líneas para representarla. En mi caso yo elegí algo bien cliché, una taza de café, elemento que, como programador, llevo orgulloso como estandarte. Si no tienen abierto el diálogo de objetos, deberán ir a Objeto > Objetos (sí, así de redundante). Una vez allí, bajarle la opacidad a por lo menos 50% para que se pueda ver bien nuestro trazado.

No hagan como yo, sean prolijos y pónganle un nombre al objeto que contiene la taza de café como por ej…… ¿”taza foto”?, ponerle nombre a los objetos es una buena práctica y les simplificará el flujo de trabajo a futuro, ya lo verán.

Acto seguido, bloqueamos esa capa y vamos a crear una nueva, donde trazaremos nuestra figura. (Clic en las imágenes para ampliarlas)

¡Comencemos!

Bien, aquí empieza la magia, síganme con atención. Vamos a ir a la herramienta “Curvas de bézier” (Mayús + F6), y en la parte superior de la ventana, en las opciones de la herramienta, primero en “Modo” nos aseguramos de que esté seleccionado “Curva de bézier normal”, y finalmente, donde dice “Forma” elegimos “Elipse”.

Procedemos a dibujar aquellas partes del objeto que queramos destacar. Aquí la clave es no cerrar ninguna línea, siempre dejar las figuras abiertas. ¿A qué se debe esto?, pues bien, lo que está haciendo Inkscape es dibujar una elipse que se extiende a lo largo de todo nuestro trazo, por lo tanto para que éste pueda definirse como tal necesita ser finito, si cerrásemos el objeto estaríamos creando una elipse que no tiene fin, lo cual resultaría en una paradoja catastrófica que podría repercutir gravemente en los eventos futuros del planeta.

No se preocupen demasiado por la prolijidad en este punto, siempre podemos ir a la herramienta “Editar nodos de trayecto” (F2), y suavizar las curvas o editarlas a mano empleando los tiradores…

…o incluso dibujar rectas y luego convertirlas en curvas con la susodicha herramienta…

En los extremos de las líneas (o la tangente más aguda de la elipse, que es lo mismo), hay un tirador único que es el que usaremos para manejar el grosor como se muestra a continuación.

Proseguimos hasta completar nuestra figura. IMPORTANTE: Si van a escalar la imagen en algún momento es necesario que esté activada la opción que se muestra abajo, para que el grosor de las líneas también lo haga.

…eventualmente ocultaremos la capa de la imagen base para poder visualizar mejor el resultado…

Y el resto ya es ir refinando detalles. En mi caso, por ejemplo, decidí que esta intersección no se veía bien, lo cual aproveché para simplificar aún más el plato, de igual manera con lo que vendría a ser el borde de la taza. Ahí ya entran en juego criterios personales, teniendo en cuenta que, en este tipo de dibujos, menos es más, cuánto más podamos expresar con la menor cantidad de líneas, siempre el resultado será mejor. No se olviden, la idea es sugerir el objeto.

Un ejemplo muy famoso de este tipo de iconos es el isologo de Java que, como podrán observar, también emplea líneas con otras terminaciones. Para ello, existen en Inkscape más opciones con las que pueden jugar como “Triángulo dentro” y “Triángulo fuera” o, por qué no, crear un rectángulo o polígono y utilizar una forma “Desde el portapapeles”; todo desde el menú “Forma” de la herramienta curvas de bézier. ¡Importante! recuerden que, para este tipo de trazos, el grosor no se maneja desde el diálogo de relleno y borde como en los demás casos, si no mediante el tirador que mencioné más arriba.

Conclusión (no sé por qué, pero siempre tiene que haber una)

Les recomiendo comenzar practicando con figuras simples, incluso más que la que yo elegí, y si aún así se les complica, prueben primero con dibujar líneas sin sentido, hasta que vayan entendiendo cómo funciona, les aseguro que en poco tiempo lo van a dominar y van a obtener resultados mucho mejores que el mío. De hecho, estoy ansioso por ver sus trabajos realizados con esta técnica, estaría muy agradecido si me los hicieran llegar a @fenavente en Twitter y Telegram, créanme que algo así me haría el día.

Si no están familiarizados con las curvas de bézier, va a ser imprescindible, no solo para estos menesteres, si no para la vida, que aprendan a utilizar esa herramienta. Hay tutoriales por doquier.

Sin más, me despido hasta la próxima parada interestelar.

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